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22 de abril de 2012

Día del libro

He elegido estos tres títulos para celebrar el día del libro. Dos de ellos están recomendados por Jordi Galves, de cuyo criterio me fío, y aparecen junto con otros que forman una lista muy interesante en el blog Un dia en les carreres. El tercero ha venido de la mano de la librería y de la editorial.

Primero. Els papers pòstums del Club Pickwick. Dickens en estado puro en nueva traducción de Miquel Casacuberta para Acontravent & Traduccions inèdites. 2012
Segundo. España contemporánea (1814-1953). Jaume Vicens Vives participó en la edición de una historia de Europa por encargo del editor Marzorati. Acantilado. BCN. 2012.
Tercero. El significado de la traición. Rebecca West, escritora antifascista y anticomunista, Duquesa de Redonda. Reino de Redonda. Madrid. 2011.
Tres sugerencias de lectura en tres editoriales de calidad excelente tanto por los textos como por los materiales.



3 de mayo de 2010

Vladimir Nabokov: Curso de literatura europea

El Curso de literatura europea (BCN. Ediciones B, 1997) de Vladimir Nabokov es un manual en el que Fredson Bowers reconstruye las clases que el novelista impartió en Wellesley College a partir de 1941, tarea que compatibilizaba con la lepidopterologia. Encabeza el libro la frase: "Mi curso es, [...], una especie de investigación detectivesca en torno al misterio de las estructuras literarias."
Se abre el libro con Buenos lectores y buenos escritores. El buen lector tendrá imaginación, memoria, un diccionario y cierto sentido artístico...

El volumen recopila los estudios dedicados a varias novelas europeas, entre las que se encuentran Madame Bovary de Flaubert y La metamorfosis de Kafka.

En el caso de Madame Bovary (págs. 195-264) se centra en el análisis de los personajes y los cambios de escena y ritmo que se dan; marca la feria como un elemento instrumental, significa el encuentro de personajes; detalla los amores platónicos y no platónicos de Emma; o descubre usos de los tiempos verbales como el imperfecto y su relación con el hastío de madame Bovary.
En el Apéndice podemos consultar algunos de los cuestionarios que empleaba para evaluar a sus alumnos a quienes pregunta por la técnica del contrapunto en la feria o en la ópera; les pide que describan a Emma, que digan cuatro libros que ésta leyera, o por qué ideales lucha.

Por lo que a La metamorfosis se refiere (págs. 361-406), plantea en primer lugar una aclaración de los conceptos realidad -realidad objetiva- y fantasía, como requisito para adentrarse a continuación en el análisis de la estructura de la obra, estructura que detalla y pormenoriza en tres partes subdivididas en escenas. Un resumen final recopila las tres líneas temáticas de la novela. Como curiosidad destaca el dibujo que hace del insecto en que Gregor Samsa se ha metamorfoseado. (pág. 373)



2 de mayo de 2010

Hamlet según Harold Bloom

Para Harold Bloom, Shakespeare es el centro de El canon occidental, obra en la que dedica al estudio del autor el capítuo 2 de la parte titulada La edad aristocrática. En otro de sus textos, ¿Cómo leer y por qué?, analiza en detalle Hamlet, asuntos como la venganza, el teatro dentro del teatro, los soliloquios, actrices representando el papel del príncipe, el sujeto que se escucha y organiza sus pensamientos, entre otros. Recoge reflexiones de diversos críticos y pensadores sobre la vitalidad y vigencia del personaje. Seguimos leyendo Hamlet y acudiendo al teatro para verla representada porque seguimos compartiendo con el personaje aspectos fundamentales de la condición humana. Hamlet piensa en voz alta y se piensa a sí mismo, estructura sus argumentos y construye sus comportamientos; en palabras de Nietzsche recogidas por Bloom "el problema no es que piense demasiado, es que piensa demasiado bien."

El canon occidental. BCN. Anagrama,1995.

El cànon occidental. BCN. Columna, 1995.

Cómo leer y por qué. BCN. Anagrama, 2000.

Com llegir i per què. BCN. Anagrama/Empúries, 2000.

1 de mayo de 2010

Lecturas alternativas (3) Juan Benet

Juan Benet es uno de los autores que uno no suele encontrar entre los libros de cabecera de amigos y conocidos. La Historia de la literatura española que se enseña en las aulas de secundaria y bachillerato nunca sintió demasiada proximidad con un tipo de autor difícil de clasificar, ya se sabe, realismo o naturalismo, modernismo o noventa y ocho. No figuraba entre las lecturas de la anterior asignatura Literatura española contemporánea ni lo encontramos en los temarios actuales. Quizás produzca cierto temor leer algunas declaraciones suyas como las que se recogen en el estupendo libro:

-Juan Benet: Cartografía personal, Ediciones Cuatro, Valladolid, 1997.


Cartografía personal recopila artículos, entrevistas e intervenciones públicas de Benet entre 1969 y 1992. Se entresacan de estas páginas tanto su manera de escribir como sus hábitos de lectura. Benet escribe de forma lenta y elaborada, tardó diez años con Volverás a Región o cinco en escribir Una meditación.

A los 18 o 19 años leía a Nietzsche, Mann y Kafka. Leyó a Faulkner, creo que como todo el mundo sabe, pero sus opiniones sobre Joyce, Nabokov y los escritores sudamericanos García Márquez o Cortázar son reveladoras del alejamiento que se da entre su literatura y la del resto de autores que habitualmente leemos y estudiamos. Sus odios y desafecciones, Tiempo de silencio de Martín Santos; Borges, Lezama o Dostoievski, de quien dice que "sólo sabía exagerar", son igualmente clarificadores.

Sobre una novela que está escribiendo responde al entrevistador que será un libro pesadísimo, el más pesado que se haya planteado nunca; que no se propone ser pesado, pero que le sale, le gustaría ser ameno ligero y liviano, pero no sale.

Benet escucha a Alban Berg y a Richard Strauss.

Dice conocer Madame Bovary, porque lee Madame Bovary, y no a través un manual de historia de la literatura, que es una mera herramienta que se emplea cuando hace falta, como un destornillador.

Define la novela diciendo que sólo se le pide que sea ficticia y tenga cierta extensión.

Hay ironía y humor en algunos de los textos de Benet. Tanto es así, que hace apenas unas semanas, Javier Marías hubo de enmendar la interpretación que de unas palabras de Benet sobre Solzhenitsyn se hicieron , y recordarnos qué es una boutade y cómo se diferencia de la seriedad.

He leído
Volverás a Región y sólo se me ocurre parafrasear a Mendoza y preguntarme cómo se puede ser tonto en literatura después de leer a Benet. Es una lectura difícil y laboriosa por la densidad de la frase, la fuerza sintáctica con la que traba las descripciones del espacio y la evocación del pasado. Por los personajes sumidos en un paisaje de desolación que se absorbe a través de sus atuendos, olores y sonidos. Es un estado de los sentidos y la memoria amplificados por el paisaje de vidas aparentemente inconexas que subsisten donde parece que ya nada sería posible.
Hay en la novela una frase del Doctor (pág. 153) que define a las razas arcaicas como aquellas que han llegado a la astucia a través de una perífrasis de forma redundante y complicada en la que se mezclan elementos irracionales, tal vez para rehuir esquemas causales breves y expeditos. Pienso en la frase y no puedo dejar de aplicarla, me sugiere que el embrollo de las sociedades en supersticiones permite que triunfen aquellos que rechazan la racionalidad, el pensamiento, o el individuo.


Juan Benet: Volverás a Región. BCN, Debolsillo, 2009.

17 de noviembre de 2009

Canon de literatura prescindible

¿Es posible editar una lista de autores y autoras prescindibles? ¿No sería adecuado aconsejar no perder el tiempo leyendo obras de dudosa calidad?
Se me ocurren algunas ideas para el anti-canon.

  • Los 1001 títulos que no hace falta leer, por mucha vida que le quede por delante.
  • No pierda el tiempo con remedos castizos de grandes obras. Sólo hubo un Marcel Proust y una Virginia Woolf.
  • Los 100 peores tochos de la literatura [... ] (rellenar con el gentilicio adecuado).
  • No se deje llevar por el impulso patrio y lea aquello que le apetezca, independientemente de la lengua en que haya sido escrito o del país en que haya nacido o vivido la creadora o el creador.
  • Siempre que pueda, lea en la lengua original o asegúrese de que ha traducido la obra alguien con buena preparación y mejor remuneración.
  • Lea a novelistas, poetisas y dramaturgas, ensayistas, pensadoras y científicas, existen, están ahí, aunque se les olviden a los fundadores de cánones, confeccionadores de listas preuniversitarias y perpetradores de manuales.